19.1.11

Comienzo

 Toda persona que disfruta de escribir ha sufrido alguna vez de la falta de inspiración. Ya sea cuando no hay sentimientos a transmitir, o simplemente no hay forma de transmitir sentimientos existentes, los bloqueos son frustrantes, demasiado frustrantes. Uno se sienta a pescar en un mar de palabras, esperando que alguna expresión desate un tsunami de emociones que brotan de manera incesante e incontrolable en un papel y ...nada
  Silencio. Ahí es donde uno se ve en un real aprieto y ahi es cuando empiezo a filtrar menos mi realidad y mis pensamientos, donde la verdad de los hechos se ve aún más al descubierto, habiéndome quedado con pocos (hasta nulos, algunas veces) trajes para disfrazarla y hacerla ver mas bonita. (no, no necesariamente bonita, pero sí más poética, si se quiere.)  Y ahí es donde entra esta historia... aunque por momentos no parezca.
 Voy a contar una historia r e a l. Si les digo que le pasó a un amigo de un amigo, la mentira sería demasiado obvia, asi que, a pesar de las pocas ganas que tengo de admitir y mostrar mis propias estupideces, voy a ponerme en el personaje de mí misma, que, en definitiva, es (o debería ser, ya que hablamos de mi Disforia) el que me sienta mejor.

2 comentarios:

  1. Padre mio! Jajaja, si si, este es relativamente nuevo, aunque los escritos no tanto, son recopilaciones del otro blog que esta lleno de boludeces. Este es un poco mas serio, o por lo menos esa es la intencion JE JE .

    ResponderEliminar