15.2.11

...8,9,10

Deshagámonos de todo, volvamos a empezar
como si todavía estuviéramos en el mismo lugar.
Busco refugio en tu llanto y se apagan las voces
En sólo un momento todo parece tan perfecto.

Tus ojos me transportan a un tiempo mejor, mientras nos hundimos los dos.
Respiro y salto de nuevo. Quiero creer pero me conozco bien.

Un placebo nunca hizo tanto efecto,
todavía siento el suelo vibrar
Prefiero actuar bajo presión,
pero ahora yo no me puedo encontrar.

De vuelta te busco y espero acercarme a la respuesta
Esta dualidad altera lo que creo que es la realidad.
La tormenta lava lo malo dejando sólo dudas.
No espero que salga el sol, sólo quiero poder bailar bajo esta lluvia.

19.1.11

Comienzo

 Toda persona que disfruta de escribir ha sufrido alguna vez de la falta de inspiración. Ya sea cuando no hay sentimientos a transmitir, o simplemente no hay forma de transmitir sentimientos existentes, los bloqueos son frustrantes, demasiado frustrantes. Uno se sienta a pescar en un mar de palabras, esperando que alguna expresión desate un tsunami de emociones que brotan de manera incesante e incontrolable en un papel y ...nada
  Silencio. Ahí es donde uno se ve en un real aprieto y ahi es cuando empiezo a filtrar menos mi realidad y mis pensamientos, donde la verdad de los hechos se ve aún más al descubierto, habiéndome quedado con pocos (hasta nulos, algunas veces) trajes para disfrazarla y hacerla ver mas bonita. (no, no necesariamente bonita, pero sí más poética, si se quiere.)  Y ahí es donde entra esta historia... aunque por momentos no parezca.
 Voy a contar una historia r e a l. Si les digo que le pasó a un amigo de un amigo, la mentira sería demasiado obvia, asi que, a pesar de las pocas ganas que tengo de admitir y mostrar mis propias estupideces, voy a ponerme en el personaje de mí misma, que, en definitiva, es (o debería ser, ya que hablamos de mi Disforia) el que me sienta mejor.