Regodeate en mi miseria.
Uso palabras dignas de vos.
Escupo esas verdades que nunca escaparon tu boca
Lanzate!
Estás siempre presente,
y te quiero lejos de todos lados,
pero no te puedo auyentar.
Le agrego otro capítulo a la novela
que con tanto esmero me ayudaste a sufrir.
Irrumpe la insanidad de "No estar solo",
Interrumpe esos momentos de paz...
Un grito desesperado... busca su lugar.
El traje de oveja te calzó a la perfección.
Nunca te lo pudiste sacar pero todavía escucho al lobo auyar desde adentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario